Make your own free website on Tripod.com



Extracto de la entrevista de la autora Cynthia Leitlich Smith a Annette Curtis Klause, escritora de literatura juvenil

Material seleccionado y traducido por Augusto Rufasto




Texto fuente: aquí

Material original en inglés propiedad de sus autores originales. El traductor no reclama propiedad alguna del material original. Esta traducción ha sido realizada con fines estrictamente educativos y sin fines comerciales.

Annette Curtis Klause es autora de novelas tales como Secretos de Otro Planeta (Delacorte, 1993), Sangre y Chocolate (Delacorte, 1999) y el Beso de Plata (Delacorte, 1990). Esta entrevista ha sido conducida a través de correo electrónico en diciembre del 2001.

CLS: ¿Qué puede decirnos acerca de su experiencias como escritora en su niñez?

ACK: Bueno, yo puedo decirles que siempre he estado escribiendo, y aún conservo algunos de aquellos cuentos de tempranas épocas.

Por ejemplo, conservo el primero de mis libros, El Gato Gitano. Fue un libro en capítulos acerca de un gato que pertenecía a un grupo de gitanos (obviamente), ilustrado con trazos burdos de plumón. Lo escribí teniendo yo nueve o diez años. Scomo muestra de que posiblemente siempre tuve ambiciones de ser oficialmente una autora, puse cinta adhesiva para juntar todas las hojas por el lado izquierdo e hice una cubierta y contracubierta (la cinta adhesiva está ahora amarilla y quebradiza). En la contracubierta puse una lista de lso nombres de otros libros de la serie, a pesar de que aún no los había escrito. Sí escribí uno de esos libros, pero el resto de la serie nunca vio la luz.

Un par de años después, cuando empecé a escribir un libro inspirado por las novelas Colmillo Blanco y Llamada de la Selva de Jack London, hice con él lo mismo usando cinta adhesiva en lado izquierdo. Lo titulé "Lobo Solitario". Nunca, empero, terminé aquel libro.

Mis profesores fueron muy alentadores acerca de mi actividad de escritora, y mis padres fueron un gran apoyo. Mi padre incluso trajo a casa una antigua máquina de escribir para mi uso.

Me di cuenta, sin embargo, de que fue un error contarle a otro niños de mi edad que yo escribía. Ellos simplemente creyeron que yo era extraña. Las piezas de teatro que escribí para ser llevadas a cabo en clase con mi amiga hicieron reír a la gente, pero nunca produjeron invitaciones a fiestas para mí, y luego de que un estudiante de profesor me dejara leer en voz alta mi colecciín de historias de horror acerca de la Piscina Sangrienta de Solen Goom, los niños de mi salón me torturaron en el patio de la escuela. Después de ello dejé de compartir mis escritos tanto como solía hacerlo.

Aun así, una niña que conocí me puso el sobrenombre "Shakespeare". Me parece que se tartaba de una broma amistosa, pero en realidad eso me irritó. Creo que he sido una niña demasiado sensible.

CLS: ¿Cómo fue usted de adolescente, en lo referente a escibir y a otros temas?

Aún conservo muchos de los poemas cursis que escribí de adolescente. Me siento azorada al leerlos pero me digo "El era, no obstante, guapo", mientras recuerdo la inspiración. Conservo también algunos diarios que escribí. Cuando no me atormentaba n amor no correspondido, yo me esforzaba por ser ocurrente y sofisticada. Me doy cuenta de cuán superficial era yo cuando los leo y estoy un momento perturbada y en el siguiente me río con afecto de mí misma. Realmente mantuve una lista de los diez mejores chicos, y la actualicé constantemente. Gracias a Dios nadie llegó a encontrar ninguan de estas cosas y a usarla en mi contra.

Cuando tenía quince años, dejamos Inglaterra para mudarnos a los Estados Unidos. Eran los años sesenta y me interesé temendamente en "estar en onda". Usaba pantalones acampanados y una vincha, y caminaba descalza en el verano. Esto volvía locos a mis padres.

"¿Por qué no te pones algo bonito?" me diría mi madre.

"Pero si te estoy ahorrando mucho dinero", respondería yo.

"La Ameba", el grupo de amigos de Aiden en "Sangre y Chocolate" estuvo basado en mi grupo de amigos, llamado "La Mancha". Solíamos ir a conciertos gratis de rock en los parques, y algunos de nosotros coquetaban con los porteros de los conciertos pagados para convencerlos de dejarnos entrar.

CLS: ¿Puede contarnos un poco acerca del camino que siguió para su primera publicsción?

ACK: Largo, sinuoso y pedregoso. ¡Ja, ja!

¡Uf! Déjeme pensar. No contemos las revistas escolares. Bueno, primero publiqué alho de poesía en algunas revistas pequeñas de ciencia ficción y en un par de números de la revista Cats (no contar esto a ningún poeta serioa), luego muchos de mis cuentos de fantasía y horror fueron rechazados, y finalmente el líder de nuestro grupo de escritores me convenció de escribir una novela. "Annette", me dijo, "tus cuentos no son muy cortos. Lo que tú quieres es escribir una novela".

¡Glup!

Me resisití a hacerlo por un tiempo, ya que no podía imaginarme terminando una novela completa, pero al final lo acepté. Sabía que me gustaba escribir para adolescentes, así que me puse a pensar en lo que me interesaba cuando tenía 14 o 15 años.

Recordé una secuencia de poemas que escribí luego de haber leído mi primer libro de vampiros. Se llamaba "La Saga del Vampiro" y trataba acerca de dos hermanos vampiros disputando acerca de una quinceañera. me giustaron mucho esos poemas (sí, los conservo) y cuando terminé de reírme de lo malos que eran, decidí robar mis propias ideas.

Aquel fue el comienzo de "El Beso de Plata", mi primera novela publicada.

Mi profesor del grupo de escritores adoró mi novela tanto que pidió a su editora que la leyera, ¡y ella me llamó! ¡Vaya! Una verdadera editora había hablado conmigo. Pero ella tenía una muy seria crítica.

"Estás realmente dentro de la mente del vampiro", me dijo. "Puedo sentir realmente de dónde es que él viene. Pero tienes que ocuparte de la quinceañera. No sé que sea lo que esto cuenta acerca de ti".

Pasé un año trabajando en mis personajes y revisando el libro, y luego se lo mandé. Desafortunadamente, ella no quería comprarlo para su sello editorial. Pero me hubo hecho un gran favor, a pesar de todo. Mi libro se hubo vuelto mucho más fuerte.

Comencé a enviar mi libro a diferentes editores y de hecho recibí cartas personales, ¡y una llamada telefónica! Me di cuenta de que estaba en el camino correcto.

Lo que pasó finalmente fue que un editor del School Library Journal (una revista para la cual yo había realizado revisiones y escrito varios artículos) me comunicó que él había pasado a ser un editor en Bantam Doubleday Dell, pero que quería mantener el contacto. A lso editores les gusta saber por boca de los bibliotecarios cuáles son los libros por los que los niños se interesan más. "¡Ajá! ¡Poco sabe él, pero yo tengo un manuscrito!", pensé. El resto es historia conocida.

CLS: Usted habla acerca de la relación entre sus trabajos como bibliotecaria y como escritora, en una página de "Autores entre nosotros: Escritores para nños que son o han sido bibliotecarios". ¿Qué trabajos realizó usted antes de convertirse en una bibliotecaria o escritora? ¿Es que alguno de esos trabajos le enseñó algo o le sirvió para conocer a personas que hubieran de influenciar su trabajo en el día de hoy?

ACK: Veamos. Yo trabajé de mesera por un mes y descubrí que odiaba ser una subordinada, y tamvién que las religiosas no dan buenas propinas. Esto me hizo comprender que yo debí volver a la universidad de forma que pudiese trabajar de cualquier cosa y de no volver a aquello.

En la universidad posé desnuda para clases de arte. Eso pagaba más que la mayoría de los trabajos para universitarios. Aprendí que hace bastante frío en una cabaña "temporal" remanente de la segunda guerra mundial en pleno invierno cuando estás completamente desnuda. Viajé con un medidor de tiempo de cocina y con un calentador de ambiente. Las poses largas me dejaban bastante tiempo para crear poesía en mi mente.

Aquella experiencia en verdad me ayudó a librarme de mis inhibiciones y a ver la creatividad en una nueva forma. Un profesor me hizo trepar una serie de barras de gimnasia en la pared (aquel estudio había sido antes un gimnasio) usando un casco militar de niños y aletas, sin nada más encima, mientras él proyectaba sobre mí el despegue de un cohete y reproducía a todo voluman la versión electrónica de la Novena Sinfonía de Beethoven que era parte del soundtrack de La Naranja Mecánica. "¡Capturen sus movimientos! ¡Captúrenla!, gritaba él a sus estudiantes.

Yo sentía lástima por ellos, personalmente yo estaba pasándola muy bien.

Por un tiempo trabajé colocando cintas de seguridad (security strips) en los lomos de de la bibioteca de graduados. El trabajo era denominado era denominado "stripper". Fue divertido cuando uno de los supervisores dijo "necesitamos más strippers en el cuarto piso". ¡Hubieses visto las caras de la gente mientras nos inscribíamos! Creo que ahí aprendí que un idioma puede ser engañoso.

Mi curriculum vitae llegó a verse muy interesante por un tiempo.

CLS: Como bibliotecaria y como escritora tendrá usted que leer mucho. ¿Qué clases de libros infantiles y juveniles disfruta usted más, y por qué? ¿Cuáles son algunos de sus autores favoritos, y por qué lo son?

ACK: En realidad, me doy cuenta de que leo menos, dado que gran parte de mi tiempo libre lo dedico a escribir o a actividades relacionadas con la escritura. Extrañ aquello. Temo haberme quedado muy atrás, por lo que no debe usted esperar fabulosos consejos de mi parte. Gracias al cielo existen los audio libros.

Aún trato de leer un poco de cada cosa en libros infantiles y juveniles, pero debo admitire que prefiero temas extraños e inusuales. Disfruto, por ejemplo, los libros de Lemony Snickett, ya que ellos me recuerdan a Edward Gorey, otro de mis autores e ilustradores favoritos. Los libros del "Capitán Calzones" de Dav Pikey me hacen reír muchísimo.

Me encanta, ciertamente, la fantasía. Dos de mis autores favoritos de fantasía para público juvenil son Margaret Mahy y Diana Wynn Jones. A ambas escritoras las considero creativas, inteligentes y hábiles. Acabo de terminar "El Largavistas de Ambar" de Philip Pullman.

¡Qué gran final para la trilogía (Sus Materiales Oscuros), pero ¡tan triste! A mi parecer estos libros están maravillosamente escritos, y son subversivos y gloriosos. Estoy tan feliz de que tanto él como su editor acrediten que el público joven es inteligente.

También disfruto la ciencia ficción, el horror y el suspenso. Me ha parecido que "El Primo del Asesino" de Nancy Werlin te llevaba a leer página tras página. Me encanta que haya un poco de romance entremezclado con la fantasía y horror, y de ahí que me guste "La Conversión" de Margaret Mahy y "El Búho Enamorado" de Patrice Kindl. Disfruto el "gore", así que "Sediento" de M.T. Anderson me haya impactado tanto. Me gustron los libros qeu leí de Vivian van de Velde en razón de su sentido del humor, y tengo celos de sus excelentes títulos (¡quisiera robárselos!). Reconozco que hay muchísimos más libros que podría mencionar: qué me venga a la mente dependerá de cuándo piense en ello y de cómo esté mi ánimo en ese momento.

CLS: Nuestra organización, Materiales de Literatura Infantil y Juvenil, propone uan bibliografía recomendada de libros de horor y suspenso. De vez en cuando recibimos un mensaje de alguna persona preocupada de que estemos tratando de reclutar vampiros (lo que sólo lo hacemos entre crepúsculo y amanecer) u hombres-lobo (lo que hacemos únicamente en noches de luna llena) (y, sí, ¡esto es una broma!). ¿Se ha topado con alguna oposición a los temas de que trata en sus libros? Si así hubiere sido, ¿cómo reaccionó usted?

ACK: Bueno, una y otra vez, en conferencias de diverso tipo, alguna persona me dice que odia la ciencia fición, la fantasía y el horror en todas sus formas. Implican además, por lo general, que la razón es la inferioridad de tales géneros. A mí me parece que es más bien que estas personas carecen de imaginación, ¡pobres!

Yo simplemente asiento cortésmente y acepto que todos tenemos gustos diferentes. Con mayor frecuencia alguno me dice "detesto la ciencia fición, pero he adorado Secretos de Otro Planeta" o "odio las novelas de horror, pero me encantó El Beso de Plata".

Así pues, pienso que mis libros son algo subversivos, ellos ponen en evidencia que todo depende de qué libro estés leyendo de un determinado género. Afortunadamente, aún no ha venido nadie a decirme en persona que yo estoy reclutando discípulos para el diablo.

Estoy algo preocupada por la gente que cree que los vampiros y hombres lobo realmente existen, y que creen además que un escritor puede en realidad reclutar a tales personajes. Se siente bien saber que hay quienes piensan que yo tengo mucho poder, pero... ¡denme un respiro! Estas son solamente metáforas uqe uso para referirme a la condición humana.